
El reciclado químico representa un gran avance para aprovechar residuos que no pueden reciclarse mediante procesos convencionales. Gracias a esta tecnología, los residuos se transforman de nuevo en sus componentes básicos para fabricar nuevos productos con la misma calidad que los originales, impulsando la Economía Circular, reduciendo el uso de recursos y ayudando a avanzar hacia un modelo en el que lo que ya no servía, ahora vuelve a tener valor.
